Llevaba tiempo dándole vueltas a esto de crearme un blog. Pero siempre tenía un motivo (real o no) para no hacerlo. Había días que estaba bastante inspirada, pero no tenía ganas de escribir. Otras veces, simplemente pensaba que era un capricho momentáneo y que luego no escribiría nunca. Esta tarde, ha sido diferente. Estaba delante del ordenador sin ganas de hacer lo que debía hacer y, de repente, ha llegado a mi olfato un fuerte olor a tierra mojada. Creo que es un olor de los más maravillosos que nos da la naturaleza, el contacto lluvia-tierra (o en este caso cemento) crea un perfume perfecto. Podria decirse que esta lluvia inesperada es la culpable de estas lineas, ya hacía tiempo que no llovía y el verano estaba llegando. Es por ello por lo que de repente he descubierto que estaba sonriendo, feliz, simplemente con un poco de lluvia. Ese sentimiento inesperado de felicidad (unido a las pocas ganas de hacer lo que tenía que hacer) ha conseguido que decida ponerme a escribir estas cartas.
Con cartas urgentes, además de rescatar aunque sea de forma virtual aquellos retazos de papel llenos de letras, pretendo expresar la percepción que tengo de este mundo que nos rodea. Este mundo tan necesario de humanidad y de cartas que reivindiquen todo aquello que consideren injusto.
1 comentarios:
¡Hola!
Bienvenida a este mundillo de los blogs, y mucho ánimo. Tu blog tiene buena pinta y parece que promete. ;)
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