Se podría decir que el eterno camino que recorremos los seres humanos está destinado a encontrarte. Esta búsqueda suele ser ansía, impaciente, exigente y la mayor parte de las veces desagradecida.
Probablemente, yo haya sido una de esas personas que en muchas ocasiones haya desvalorado y rechazado tu oferta. Algunas por egoísmo, otras, quizás, por ceguera. Hace tiempo que me propuse valorar tus pequeños regalos, más allá de esperar eternamente a que vinieras acompañada del tú que yo misma había idealizado. Es por eso por lo que te escribo, para agradecerte ese pequeño regalo que me brindaste ayer. Quizás te parezca una tontería, pero aquel momento pseudohippie en el coche me encantó. Éramos tres personas muy diferentes entre sí (alguno más flipaillo que otro) pero los tres cantábamos (o gritábamos), reíamos y, en definitiva, nos sentíamos felices. Tengo la sensación de que ese ha sido uno de esos momentos sencillos que dentro de unos años me encantará recordar.
Espero que no te moleste, que dedique unas líneas también a las dos personas que me acompañaban en el coche. Una, dedicada al arte de los reactores y a otros artes más literarios. La otra… ¿qué decir de la otra? Creo que nada, él ya lo sabe. Pues eso, que gracias por esos momentos de risas compartidas, helados, crepes, fotos prohibidas… al fin y al cabo son los que permanecerán en la memoria, ésa que espero que no sea como la de los peces, y que al menos me permita conservarlos durante algunas décadas.
Sin ningún otro motivo por el que seguir escribiéndote. Reitero mis agradecimientos. Y espero que sigas brindándome esos bellos momentos a mí y a la gente que quiero.
martes, 23 de junio de 2009
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1 comentarios:
La verdad es que yo también me quedé con ese sabor de boca, ya no sólo de ese día si no de toda la semana. Son momentos que son perfectos porque sí, porque el aire te va dando en la cara mientras suena papá cuéntame otra vez, o suena Sabina o vamos por el zaidín de canis entre golpe y golpe.
Es esto lo que hace que merezca la pena todo lo demás (incluidos reactores, alfas, medicamentos, Barcelona, Sevilla, Motril o Viena...) teneros a vosotros para reirme de lo malo y celebrar lo bueno. Gran semana, aunque no hayáis cobrado nada. Lo único que siento es que haya llegado tarde, no haber aprovechado mejor mi año porque soy una chunga y una odiapersonas. Un besote.
Hidracina.
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